La directora y actores de la película ofrecieron una rueda de prensa en los estudios alicantinos, previa a la Première organizada en el Cine Roma de L'Alfàs del Pi esa misma noche.
Horas antes de la Première en L'Alfàs del Pi, la directora Daniela Féjerman y un grupo de actores, entre los que se encontraban Antonio Garrido, Pilar Castro y la ilicitana Cristina Alcázar, acudieron a una rueda de prensa organizada en la Ciudad de la Luz, los estudios que presenciaron todo el proceso de gestación de esta comedia.

La directora expresó su deseo de conseguir resaltar los papeles femeninos en el cine, una tarea que corresponde principalmente a las mujeres que escriben o dirigen cine; una aportación esencial para que esto cambie, y los personajes femeninos protagonistas no se limiten a ser "la chica de". La actriz Pilar Castro ("Cuestión de sexo", "El otro lado de la cama") coincide con la directora al opinar que, otorgar conscientemente un mayor peso protagonista a las mujeres, como es el caso de "7 Minutos", es algo que "pasa muy poco en el cine". A este respecto, la directora explicó que "es algo que hago conscientemente cuando escribo, porque me interesa retratar personajes femeninos medianamente complejos, creíbles y que estén inspirados además en el mundo que yo conozco".
Los intérpretes masculinos, por su parte, reconocieron este toque femenino aportado por Féjerman. Antonio Garrido, muy simpático, aseguraba que había conseguido sacar a relucir la parte sensible de Luismi, el macarra presidiario que interpreta en la película. Por su parte, Luis Callejo ("Zulu" en el filme) veía a su personaje muy "ñoño", pero finalmente se puso "en manos de las mujeres de la película".

La directora comentó la manera que tuvo, junto con la también guionista Ángeles González-Sinde, de documentarse sobre la temática de la película, acudiendo a varias sesiones de citas rápidas, primero como "mironas", y participando la segunda y la tercera. Muchas de las formas de relacionarse, de actuar, y de hablar, fueron cogidas de su experiencia allí, principalmente el papel de anfitriona (llevado a la pantalla con maestría por Cristina Alcázar). Por lo tanto, podemos entender que la película ve este mundo de las citas rápidas de forma realista, aunque cómica y, como concluyó la directora, la película "no entiende el amor como fast-food, sino que las personas que participan simplemente tienen dificultades para encontrar situaciones en su vida cotidiana donde puedan encontrar a gente".