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 REPORTAJE II Jornadas Profesionales del Audiovisual Español



30/07/2009 

El taller de Collin Arthur atrajo la atención de todos los participantes


El taller de Collin Arthur atrajo la atención de todos los participantes

El taller de Collin Arthur atrajo la atención de todos los participantes

Las II Jornadas Profesionales del Audiovisual Español dedicadas a Efectos Especiales y Dirección Artística se han celebrado los días 14 y 15 de mayo del 2009 en el Centro de Estudios Ciudad de la Luz. Un total de seis especialistas de ambas disciplinas han departido con 65 asistentes inscritos sus experiencias, investigaciones, e incluso un taller práctico.

La conferencia inaugural de las Jornadas fue impartida por quien es el referente español a nivel internacional en la especialidad de efectos especiales, Reyes Abades, ganador de ocho premios Goya a los mejores efectos especiales por películas como Días contados (Imanol Uribe) o El día de la bestia (Alex de la Iglesia). En su conferencia puntualizó que hay muchas labores a hacer en conjunto entre el director de efectos especiales y el director artístico, y que es este último quien tiene la palabra final sobre esa labor concreta. También destacó que “la planificación necesaria varía según el efecto; el trabajo puede ser de meses e incluso un año, y también varía el coste económico. Todo hay que construirlo desde cero, pues un director no permitiría la reutilización de un efecto especial utilizado en otra película, teniendo la intención de mejorarlo.” Por último hizo un recorrido por otras aplicaciones de su especialidad, y narró su experiencia en los Juegos Olímpicos del año 92 con la célebre flecha que supuestamente cayó en el pebetero donde se encendía la antorcha.

El otro profesional que intervino en esta jornada matutina fue Julián Martín, histórico maquetista en clásicos universales como El Cid, La caída del imperio romano, 55 días en Pekín o Doctor Zhivago, que ha seguido trabajando hasta nuestros días en películas nacionales de tanta repercusión como Los Otros o Teresa, el cuerpo de Cristo. Reivindicó su trabajo “manual” contrastándolo con el informático que se emplea mayormente en la actualidad, y recomendó una combinación de ambos como el recurso ideal para una credibilidad de los efectos visuales en la pantalla. Hizo un detallado recorrido histórico sobre su especialidad, el matte painting, del que dijo que “es muy útil para dar mayor detalle a una escena, como por ejemplo, incluir un segundo piso a un edificio que solo tiene uno, o crear edificaciones en el horizonte, donde realmente no las hay. Este tipo de pinturas en chapa requieren una fijación extrema, pues se ha de ser meticuloso y tener muy en cuenta los colores y sombras del escenario que se quiere continuar o, directamente, inventar. Es necesario pintarlo incluso a una hora determinada del día, para que dichos colores y sombras no varíen”.

Por la tarde tuvo lugar el primer taller práctico, en este caso dedicado al Animatronic, definido como la aplicación de la electrónica y la robótica en muñecos para que parezca que se mueven por propia voluntad. Fue impartido por Colin Arthur, director de efectos especiales en La historia interminable II, Conán el bárbaro o películas nacionales como Hable con ella, y que ganó un goya a los mejores efectos especiales por La grieta. De hecho, se hizo acompañar durante el taller por el muñeco de Rosario Flores, que fue embestido por el toro en la película de Almodóvar, y por el hijo del célebre “comepiedras” de la historia interminable. Cocodrilos y pájaros se desplazaron por el plató durante su taller.

La segunda y última jornada comenzó con una conferencia de Jorge Gorostiza, arquitecto especializado en dirección artística que ha publicado varios libros sobre cine y arquitectura, y que fue director de la Filmoteca Canaria entre el 2000 y el 2005. En su disertación sobre “La arquitectura en las maquetas de efectos especiales” hizo un recorrido por los principales arquitectos que han contribuido al desarrollo de esta especialidad, y pasó revista por los otros elementos que también contribuyen a crear un efecto de realidad, como son “el cristal pintado, los forillos, maquetas, juegos ópticos, el mobiliario o el atrezzo”.

A continuación intervino Asier Mensuro, comisario de exposiciones como El Arte Invisible, sobre el trabajo de Emilio Ruiz del Río, y de Animación paso a paso: las películas de Lotte Reiniger. Es además guionista de Emilio Ruiz del Río, ilusiones de realidad (Sigfrid Monleón, 2008), nominado al Goya al mejor documental 2009. En su conferencia “Matte paintings en la Historia del cine” fue enumerando los artistas más famosos de la especialidad, con especial atención hacia el trabajo de Emilio Ruíz del Río.

La mañana concluyó con la conferencia de Pilar Revuelta, ganadora de un Óscar a la mejor dirección artística por El laberinto del fauno. Al comentar su trabajo en la película, destacó que “el mayor reto de esta película fue establecer la división entre dos mundos: el mundo real, con unas connotaciones y unas referencias sociales e históricas existentes en la realidad, y por otra parte, el mundo imaginario, la visión de la niña protagonista a la que esta recurre, no para escapar, sino para poder interpretar lo que ocurre en esa despiadada realidad.” En el animado coloquio que siguió a su intervención rindió tributo a “las referencias de Guillermo del Toro, las indicaciones a seguir para crear estos mundos, que fueron pinturas de Goya como "Saturno devorando a su hijo" para el mundo real, y las ilustraciones góticas y siniestras de Arthur Rackham de "Alicia en el país de las maravillas".

La segunda y última tarde estuvo dedicada a un taller de maquillaje para efectos especiales, impartido también por Colin Arthur, quien, como creador de aquellos míticos simios del inicio de 2001, una odisea en el espacio, y con una dilatada trayectoria que llega hasta el rostro deformado de Eduardo Noriega en la impactante Abre los ojos, concitó un inusitado interés que supuso un culminante broche de oro a las jornadas.