Teresa de Cepeda y Ahumada, la hija de un hidalgo de Ávila, no se conforma con el destino que se le presupone: casarse con un caballero. Ingresa en un convento de clausura y desde esos muros inicia una cruzada de oración y sacrificio que la convierten primero en una rebelde y una loca, más tarde en una líder y, finalmente en una santa.